Desde el Grupo Cóndor queremos sumarnos al reconocimiento del trabajo realizado por Miguel Moreno, una gran persona, un gran profesor y un gran deportista.

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Miguel Moreno González, director técnico de las Escuelas Deportivas de la Obra Social de Unicaja, ha recibido el Premio a Toda una Trayectoria Deportiva en el Deporte Escolar, otorgado en la II Gala del Deporte de los Juegos Municipales, así como el Escudo de Oro de la ciudad, de manos del alcalde, Luis Rogelio Rodríguez.
Moreno reconoce que es «muy gratificante e ilusionante» recibir ambas distinciones, tras toda una vida dedicada al deporte base, que comenzó en el Colegio Nacional Piloto Europa.

Justo premio
Miguel Moreno inició su labor con el deporte base en el Colegio Nacional Europa donde impulsó la creación de un equipo de balonmano que llegó a militar durante una temporada, en la 1985/86, en Primera División Nacional, en la que compitió con el nombre de Europa Óptica Almería y que posteriormente se convirtió en Cajalmería.
Este veterano del deporte base almeriense fue también coordinador de las escuelas municipales de baloncesto, balonmano y voleibol del Cajalmería y fue fundador de la Asociación de Profesores de Educación Física, llegando a ser miembro de la asamblea de la Federación Española de Balonmano y presidente del Club Voleibol Unicaja Almería. También ha sido responsable de las escuelas deportivas de balonmano del Colegio Freinet.

Moreno comenzó preparando las titulaciones de entrenador de atletismo y balonmano, al unísono, ya que deseaba conocer los pormenores de la preparación física junto a la técnica. Tras obtener ambos, en las instalaciones deportivas del Colegio Europa, adelantadas a su época, construyó, junto con Rafael Mezquita, una gran escuela de balonmano y atletismo que se convirtieron en precursoras de las que nacieron después en la provincia.
El Europa comenzó entonces a proclamarse habitualmente campeón provincial y luchar en los torneos autonómicos con los mejores equipos de Andalucía. Paralelamente a la cantera y los jugadores que iban saliendo del colegio se formó un club para que los pequeños pudieran contar con un ‘espejo’ en el que mirarse.
Se formó un conjunto juvenil y uno senior en los que militaba, entre otros, Guillermo Plaza, después entrenador del único conjunto almeriense que ha militado en la División de Honor de este deporte.
Se llegó a un acuerdo con Óptica Almería para que patrocinara y se consiguió el ascenso a Primera División, pero el mayor logro es que los jugadores eran prácticamente todos canteranos y que la base seguía haciendo jugadores, con decenas de niños practicando balonmano y atletismo, desde los 9 hasta los 14 años.
Tras marcharse del Colegio Europa, en el que ejercía como profesor de EGB además de entrenador de balonmano y atletismo, llegó al Freinet, en el que, nuevamente, se formó una gran escuela de balonmano, masculino y femenino.
Su marcha después al colegio Azcona coincidió con el resurgir también en el centro de éste y otros deportes, cuya didáctica alternaba con las matemáticas, la física o la química, con clases dinámicas, en las que se utilizaban medios reales para impartir la enseñanza.